Alteraciones menstruales, entre las principales causas de consultas al ginecólogo en adolescentes

En la primera parte de esta publicación presentamos las características que definen un ciclo menstrual normal y presentamos a grandes rasgos los diferentes tipos de alteraciones menstruales que se presentan en la adolescencia, además hablamos a mayor profundidad del sangrado uterino disfuncional, siendo este una de las razones principales de consulta a un ginecólogo en esta etapa de la vida.

En esta segunda parte de nuestra publicación dedicada a las alteraciones menstruales en adolescentes, nos enfocaremos a hablar de la amenorrea primaria y secundaria así como de algunas consideraciones que se deben abordar al momento de decidir qué tipo de tratamientos emplear para atender este tipo de alteración en el ciclo menstrual.

Se define como amenorrea a la ausencia o suspensión de la menstruación. En la población adolescente la causa más frecuente de la amenorrea es el embarazo, razón por la que una vez que se ha presentado la alteración en el ciclo menstrual y descartado el embarazo, el ginecólogo realiza una serie de pruebas que le permitan determinar qué causas están originando el problema e indicar un posible tratamiento. Para dar con un tratamiento que resulte eficaz, es fundamental partir de la distinción entre amenorrea primaria o secundaria, cada una de ella diagnosticada a partir de criterios específicos relacionados con el tipo de pacientes a las que se está dando la atención.

Por un lado, la amenorrea primaria es la ausencia de menstruación en pacientes de 16 años con un desarrollo normal de sus caracteres sexuales secundarios, o bien la ausencia de menstruación a los 14 años en aquellas pacientes que no tienen un adecuado desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. Por otra parte, la amenorrea secundaria es la suspensión de la menstruación en adolescentes que anteriormente ya han tenido ciclos menstruales; esta falta de menstruación se puede presentar a raíz de irregularidades en los ciclos, ocasionando la ausencia de menstruación en periodos de seis meses o más, o bien, presentarse en pacientes con ciclos regulares con duración de entre 21 y 45 días, con la suspensión de menstruación por tres ciclos o más.

Como ya mencionamos, el primer paso para el diagnóstico de la amenorrea es descartar la ausencia de la menstruación por embarazo, posteriormente se investigan las características de la falta de menstruación y se identifica el sitio de origen de la alteración del ciclo, ya sea el ovario, la hipófisis o el hipotálamo, y partir de la características de la paciente se determina si se trata de amenorrea primaria o secundaria. Cuando se sospecha de que la ausencia de menstruación se deba a una amenorrea primaria, se realizan pruebas especiales para determinar si el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios de la adolescente corresponde con su edad o si presenta un desarrollo retrasado. En caso de que se identifique que la paciente tiene un desarrollo normal, es posible que la amenorrea sea causada por alteraciones anatómicas que obstruyen el flujo; es por esta razón que se indica la realización de pruebas como el ultrasonido, a través del cual se comprueba la permeabilidad del himen, si existe atresia cervical, tabique vaginal transverso o malformaciones en el útero o la vagina. Pruebas complementarias para conocer las características específicas de la obstrucción en estos casos incluyen la resonancia magnética nuclear.

En pacientes con desarrollo puberal retrasado se realizan análisis hormonales para detectar si existen aumentos en los niveles de hormonas por la falta de respuesta del ovario y estudios genéticos.

Otra condición que ocasiona amenorrea primaria es el daño ovárico, conocido también como falla ovárica; esta es resultado del uso de radioterapia a nivel pélvico, quimioterapia, infecciones, cirugía o traumas en el tejido ovárico. Estas condiciones pueden ocasionar alteraciones en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios o no, por lo que las adolescentes que las presentan pueden padecer de amenorrea primaria o secundaria.

Ya que hemos mencionado la amenorrea secundaria conviene establecer la diferencia de su proceso diagnóstico con la de tipo primario. Si se sospecha de amenorrea secundaria, se realizan análisis hormonales y una exploración física para detectar signos de virilización, acné, alopecia, sobrepeso y obesidad, que con regular frecuencia ocasionan ciclos menstruales irregulares, amenorrea y otra alteración menstrual conocida como oligomenorrea. Conocer los niveles séricos de la hormona foliculoestimulante, de la hormona luteinizante, prolactina, estrógenos y testosterona es fundamental para el diagnóstico de amenorrea secundaria, pues permiten detectar las causas que la originan y establecer un tratamiento adecuado.

En cuanto al tratamiento de la amenorrea, debido a que las causas que la originan son múltiples, las medidas a tomar varían de una paciente a otra. El primer paso para llegar a un tratamiento es tener un diagnóstico preciso, por ello recomendamos acudir con un especialista en ginecología una vez que se hayan detectado anomalías en el ciclo menstrual. El especialista, a partir del diagnóstico, establece objetivos específicos a perseguir con el tratamiento según las causas que originan la alteración, como puede ser normalizar los niveles hormonales, por mencionar un ejemplo. En todo caso el especialista debe evaluar los efectos que los tratamientos y el diagnóstico puede tener a nivel psicológico, los que involucran no únicamente a la paciente, sino también a sus familiares, pues estos incluyen cambios en la función menstrual a edades tempranas, déficit de densidad ósea, problemas de infertilidad, entre otros que deben discutirse con la paciente antes de comenzar con cualquier tipo de tratamiento.

En este punto conviene que resaltemos la importancia de recibir atención de un especialista en ginecología desde la adolescencia para detectar de manera oportuna padecimientos que, de no ser tratados oportunamente, pueden generar múltiples problemas que disminuyan la calidad de vida de la mujer que los padece.

Si buscan servicios profesionales de un ginecólogo pueden ponerse en contacto con nosotros para agendar una cita, con gusto los atenderemos. En la tercera parte de esta publicación hablaremos de la dismenorrea, otro trastorno muy común en la población adolescente, caracterizado por la presencia de dolor abdominal intenso en los primeros días de la menstruación, los invitamos a que se mantengan al pendiente de nuestro blog.

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