Un breve paseo por la historia de los partos naturales

La capacidad que tiene el cuerpo femenino para albergar otra vida dentro de su mismo cuerpo ha ido considerado como un milagro o un arte que sólo la mujer tiene,  y aún durante la gestación como un proceso que debe ser de lo más grato comienzan los preparativos para que la llegada de ese ser sea de lo más agradable y quede grabado como un hermoso recuerdo; el proceso de parto natural es considerado como el método más antiguo.

El día de hoy te contaremos cómo es que tiempo atrás se han llevado a cabo estos procesos de parto, donde la tecnología y los médicos aún no alcanzaban grandes avances en cuestiones médicas, y las futuras madres junto con otras mujeres se encargaban de dar la bienvenida a ese nuevo ser.

Existen vestigios desde épocas muy remotas que daban referencia a los  partos naturales,  todos ellos manejados de diferentes maneras por las diferentes culturas, y que hoy en día nos podrían parecer de lo más arriesgados e insalubres:

Pompeya

Pompeya

La primera imagen muestra a una mujer que está dando a luz, aquí lo interesante es que  la persona que se encuentra  a cargo de dar asistencia es un hombre; contrario a aquella creencia donde las mujeres eran las únicas que podrían asistir a la mujer embarazada, éste vestigio muestra lo contrario, incluso la forma en la cual muestran a la mujer dando a luz es en una posición completamente de 90 grados, eso también nos informa que incluso sus métodos de alumbramiento eran diferentes.

parto natural

Roma

A diferencia de la primera imagen, Roma se caracterizó no sólo por ser cuna de la medicina, los filosofía, las artes y muchas ciencias más, aquí se puede mostrar los primeros indicios documentados sobre el proceso de parto naturalaquí las mujeres ya figuran como elementos indispensables para el acompañamiento y es quizá la primera figura que incluso hoy en día conocemos como “comadrona o partera”.

Pompeya

Egipto

A comparación de Pompeya y Roma, Egipto educó a sus mujeres para dar a luz de manera solitaria, sin ayuda y aislándose completamente; en la figura que te mostramos aparece ella sentada y las figuras que se muestran a lado son las diosas Taoeris, Hator y Neith, que son el apoyo espiritual que de acuerdo a sus creencias eran lo único que necesitaban para proteger a la madre y al hijo.

pompeya

Época Prehispánica

Este es un vestigio donde quedó plasmado un parto natural asistido por dos mujeres, si bien y a comparación de las anteriores imágenes podemos tener  mayor referencia sobre éste proceso. Queda aún más clara la importancia de la asistencia e incluso de las diversas técnicas que se empleaban para poder tener un parto seguro.

Con este breve contexto podemos entender durante toda la historia que toda mujer se ha presentado a barreras y tabúes al momento de tener un bebé, donde a través de la misma experiencia pudieron adquirir conocimientos sobre las mejores formas de traer a un bebé al mundo y estos conocimientos fueron pasando de generación en generación.

Cabe destacar que cada época se caracterizó por el nivel de conocimientos desarrollados o por las experiencias recolectadas, y lo más importante por el interés de no perder ninguna vida humana, es cierto que no todo proceso tuvo éxito, como cualquier embarazo y más en aquéllas épocas donde no se contaba con los instrumentos adecuados, se tuvo que aprender también de fallos y pérdidas que al final se tradujeron en conocimientos, habilidades o destrezas.

Todo ese mundo de conocimientos en algún momento sólo ostentado por parteras,  aquéllas mujeres respetables que se encargaban de los partos naturales de la mejor manera posible, figuraron como las personas más sabias de cualquier localidad, su fama era tal que ante cualquier enfermedad buscaban sus conocimientos.

Actualmente estas mujeres aún brindan sus servicios, pero la realidad es que con los avances tecnológicos y  el aprendizaje continuo, el día de hoy podemos tener a nuestro alcance atención especializada. Porque el objetivo primordial de toda futura madre es poder tener un hijo sano, tener un acompañamiento médico que le ofrezca los conocimientos y recursos necesarios para hacer de éste proceso una experiencia inigualable, sin dejar de lado a las personas que le rodean.

Por ello en  Ginecología y Obstetricia GYO, preocupados por todas las futuras madres nos hemos  planteado un  fuerte objetivo donde buscamos implementar nuestros conocimientos y ponemos a su disposición todos nuestros equipos para realizar con acompañamiento digno de cada mujer.

Nuestras instalaciones se adecuan a cada necesidad y planteamos programas de seguimiento durante todo el embarazo garantizando la salud de ambos; desde el momento que deciden brindarnos su confianza nos esmeramos por resolver cualquier duda que tengan durante el proceso de embarazo y planeamos en conjunto el parto más conveniente.

Para nosotros cada vida es importante, desde el momento de su concepción hasta el primer llanto, nos comprometemos con la familia de tal forma que se sientan seguros y lo último que tendrán que pensar será en nuestro trabajo ya que tenemos experiencia y contamos con el personal calificado.

Te invitamos a visitar nuestras instalaciones o nuestra página de Internet donde sabrás más de nosotros y te aseguramos que te atenderemos de manera personalizada para que nos brindes la oportunidad de formar parte de tus planes; además contamos con servicios que podrían interesarte, recuerda que tu salud y la de tu familia siempre es importante.

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