Colposcopia, un examen revelador sobre la salud de la mujer

Los tumores ginecológicos pueden ser una amenaza para la vida y la fecundidad. Para nadie es un secreto que el cáncer de cuello uterino o mejor conocido como cáncer cervicouterino, produce el carcinoma que con más frecuencia ataca el aparato reproductor femenino. Solamente el cáncer de mama le supera en frecuencia y número, pese a las campañas de información y los millones de dólares que se invierten en la tecnología médica y en los medicamentos contra el cáncer.

En el caso del cáncer de cuello uterino, la curación es posible si la enfermedad se diagnóstica antes de diseminarse, esto es, si se detecta a tiempo, lo cual, muchas veces es complicado. En una primera etapa, el cáncer puede estar sólo limitado a las mucosa del cuello uterino, entonces, se le conoce medicamente como in situ, es decir, en un sitio específico.

El carcinoma, en este tiempo, puede no invadir el tejido vecino, incluso, durante cinco años o más, después de lo que es considerado como el periodo de preinvasión. Es importante subrayar que en esta etapa inicial no hay síntomas, sin embargo, los tentáculos del cáncer, para ese momento han empezado a invadir el cuello del útero, inclusive, con la invasión es muy probable que no se presenten síntomas.

Como se sabe, uno de los primeros síntomas de alerta de cualquier enfermedad que puede comprometer la vida, es el sangrado y en el caso del cáncer cervicouterino el comportamiento puede ser variable. En primer término, hay manchas de sangre, especialmente después de traumatismos pequeños como los que se ocasionan al lavar la vagina o cuando se lleva a cabo el coito.

De no ser tratado en este periodo, la secreción vaginal adquirirá un carácter sanguinolento y fétido, esto se debe a que la parte donde se aloja el carcinoma y su tejido,  experimenta el proceso de necrosis. Hasta este momento de la patología es que se puede empezar a sentir dolor, al mismo tiempo, que se hace presente la presión en la vejiga y en sectores específicos del intestino grueso. Con estos síntomas se presenta el más visible, la notoria extenuación, cansancio y delgadez generalizada que sucede con el cáncer avanzado.

Claro está, cuando el cáncer cervicouterino no se detecta a tiempo y no se atiende cuando se presentan los síntomas agresivos, es necesario ser tratado con cirugía radical, las cuales consisten, según las prácticas más comunes, en la histerectomía con disección de ganglios pélvicos o colocación de agujas de radio; radioterapia o terapia con base en cobalto radioactivo, o perfusión de algún cancericida.

En teoría, todo cáncer cervicouterino comienza siendo in situ; para volverse invasor, pueden transcurrir de diez a 15 años. En consecuencia, es de gran importancia que las mujeres, después de los veinte años, se sometan a exámenes frecuentes como el Papanicolaou.

En GyO (Ginecología y Obstetricia), sabemos que pese a los avances tecnológicos en materia de medicina, enfermedades como el cáncer o enfermedades previas que lo propician, son difíciles de detectar por su carácter asintomático; es por eso que como institución médica no sólo te brindamos información que tiene la finalidad de prevenir este tipo de problemáticas graves, sino que también ponemos al alcance de la mujer la mejor atención médica para su salud. Es por ello, que cuando el Papanicolaou y/o demás exámenes no nos dan una respuesta clara, entonces el médico ginecólogo recurre a la colposcopia.

La colposcopia es un procedimiento de exploración médico ginecológico que consiste en la auscultación, de manera microscópica, del cérvix, en un primer plano y de los distintos tejidos de la vagina y la zona de la vulva. La principal función de este método de exploración es detectar las lesiones y los tumores de índole benigna (miomas) y maligna (carcinoma); en estos casos, cuando el Papanicolaou y otros procedimientos de diagnóstico han sido inexactos, también permiten reconocer lesiones que se estiman como precancerosas, esto último, la colposcopia lo detecta con muy buena precisión.

Esta exploración también permite detectar otro tipo de enfermedades en el sistema reproductor femenino de menos importancia vital, pero que son necesarios atender con prioridad, pues todo tipo de anomalía en el sistema reproductor femenino, puede ser un factor o repercutir en la aparición de un cáncer. La colposcopia es también un método médico ginecológico de exploración que se caracteriza por ser indoloro y por no provocar sangrado alguno. Este procedimiento se realiza en una medida de tiempo bastante breve, comodidad que agradecen las pacientes.

Es importante señalar que este procedimiento se tiene también muy bien estimado cuando se trata de detectar el tipo de virus del papiloma humano (VPH) y su ubicación. Esto es importante porque el VPH es un virus cada vez más común entre las mujeres y los hombres, sin embargo, en las mujeres hay dos tipos de cepa del virus del papiloma humano que se comportan de manera muy agresiva, siendo este tipo de cepa del VPH las que propician y facilitan el desarrollo de cáncer cervicouterino y de ovarios, entre otros.

En GyO (Ginecología y Obstetricia), contamos con la colposcopia y con otros métodos de exploración para diagnóstico. Todos nuestros procedimientos no sólo están avalados médicamente, también contamos con la tecnología y el personal profesionalmente capacitado que te auxiliará en el tratamiento ginecológico que necesitas. Como ya lo hemos descrito, tanto las enfermedades propias del sistema reproductor femenino, como las enfermedades invasivas como el cáncer, pueden ser diagnosticadas a tiempo y ser tratadas con éxito. Para ello, se necesita la atención de profesionales de la salud y en GyO te estamos esperando.

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