Consejos para recuperarte más rápidamente de tu parto por cesarea

No importa cómo lo hagas, dar a luz a un bebé es una prueba física intensa. Los cambios que tu cuerpo experimentó gradualmente a lo largo de nueve meses o más parecen revertirse a sí mismos en cuestión de días después del nacimiento. Si has optado por un parto por cesarea, también hay una recuperación lenta que quizás quieras acelerar un poco. Dependiendo de tu cuerpo, tus heridas serán sanadas. A continuación te decimos cómo minimizar los dolores, malestares o incomodidades.

Lidiarás con hemorragias, calambres, sofocos y una gran cantidad de otros síntomas. Afortunadamente hay muchas acciones previas y posteriores que puedes realizar para facilitar la recuperación de tu cesárea.

Si tu cesárea ya estaba planeada desde mucho tiempo antes, quizás te sea más sencillo prepararte. Sin embargo, si por una u otra razón cambiaste de un parto natural a un parto asistido quirúrgicamente, entonces hay buenas probabilidades de que desees poner en práctica inmediata los siguientes consejos.

Para comenzar, el primer consejo que podríamos darle a una madre embarazada sería tener una mente abierta acerca de lo que podría ser su experiencia en el parto. Y debido a que podrías terminar necesitando una cesárea como muchas otras mujeres que no lo esperaban, podrías ayudarlo a planear con anticipación y pensar qué necesitas para tu recuperación.

1 Haz el cambio tan pronto como sea posible

Es importante levantarse y caminar un día después de la cesárea. Puede ser difícil al principio, pero finalmente ayudará a tu recuperación. Sin embargo, no sientas que debes esforzarte demasiado si aún no te sientes preparada, porque acabas de pasar por una experiencia terrible.

2 Fuera de la cama

Quizá te suene un poco coactivo pero la recuperación de una cesárea puede ser tan intensa que incluso tengas que replantearte la manera de levantarte de la cama (o levantarte del sofá). Te recomendamos con mucho ahínco el rodar sobre tu costado y luego levantarte con los brazos para evitar forzar tu abdomen. De hecho, cualquier esfuerzo con el abdomen, evítalo.

3 También debes evitar las escaleras

Subir y bajar escaleras después de una cesárea va a ser difícil, y los expertos recomendamos no hacerlo tanto como sea posible. Acampa en el nivel inferior de tu casa si es lo que necesitas, o al menos trata de limitar el número de veces que subes y bajas. Sentirás el dolor, y quizás eso sea suficiente para dejar de hacerlo pero… ¿por qué experimentarlo cuando se te ha prevenido de ello?

4 Come saludable

Comer alimentos nutritivos y beber mucha agua te ayudará a recuperarte después de una cesárea y de hecho, después de cualquier otra intervención quirúrgica; puedes preguntar si no nos crees. ¡Es de lo más lógico! Tu cuerpo necesita cerrar heridas y regresar a la normalidad. Para ello requiere vitaminas, minerales, energía que quemar.  Además de ser bueno para ti, obtener suficientes calorías y agua también puede ayudar a tu suministro de leche materna.

5 Prepárate para los gases

Los dolores de gases después de una cesárea son una queja común, en todos lados. Es posible que puedas minimizarlos con una dieta especial previa a la cirugía o aliviarlos con píldoras de simeticona. No es nada del otro mundo. Puedes discutir este tema con tu médico de preferencia.

6 Obtén un suavizante de heces

No puedes evitar medicamentos para el dolor cuando estés a punto de someterte a una cirugía mayor, como una cesárea. Desafortunadamente, un efecto secundario de la medicación para el dolor puede ser estreñimiento. Si tienes ya visualizado tu parto por cesarea, querrás prevenirte con alguna solución que ablande tus evacuaciones. Si no veías tu futuro de esta manera, aún estás a tiempo de obtener tu ablandador de camino hacia tu casa.

7 Preparación para la sangre

Tener una cesárea no significa que se perderá la hemorragia posparto. Es tan pesado como tener un parto vaginal, así que asegúrate de abastecerte con toallas sanitarias o ropa interior desechable. No quieres pasar un momento incómodo (como si el resto de los momentos no fueran lo suficientemente incómodos ya), con una gran mancha allí abajo. Luego no digas que no te advertimos.

 8 Ajusta tu guardarropa

Es posible que desees invertir en ropa interior nueva para después de una cesárea. Deberás usar bragas más holgadas que no se froten contra tu incisión. Posiblemente también querrás renunciar a los pantalones por completo y solo vivir con túnicas y camisones por un tiempo. Pero no te sientas mal por ello, es totalmente aceptable porque ¡acabas de traer a un ser vivo al mundo! Si no te acomodan las túnicas, hay muchos bonitos vestidos holgados.

9 Prueba diferentes posiciones de lactancia

La lactancia después de un parto por cesarea puede ser difícil porque tu sección media todavía está sufriendo y la sujeción tradicional de la cuna puede ejercer demasiada presión sobre tu abdomen. De hecho, podría ser útil probar otras posiciones de amamantamiento, como acostarte de lado o sostener el biberón. Si es posible, consigue un asesor de lactancia de turno (alguna enfermera que te enseñe cómo hacerlo, por ejemplo), no dudes en pedir ayuda.

10 Apóyate físicamente

Los movimientos repentinos van a ser un poco desagradables cuando te estás curando de una cesárea. Tu primera risa después del parto por cesarea puede terminar en mucho dolor y lágrimas, no de felicidad sino de sufrimiento. Sujétate el área abdominal o ejerce presión sobre ella cuando rías, tosas o estornudes. También para cualquier otro tipo de esfuerzo menor (el esfuerzo mayor está prohibido para ti, no lo olvides).

11 Apóyate emocionalmente

Ya sea que tu cesárea haya sido planificada o una sorpresa total, puede que tengas que lidiar con el juicio de personas que piensan que “optaste por la salida fácil”. O si esperabas un parto vaginal, podrías decepcionarte de que no funcionó y culparte a ti misma. Nada sobre una cesárea es fácil, pero si es la mejor opción para ti y tu bebé, nunca deberías sentirte avergonzada.

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