El parto natural como método de alumbramiento

Nueve meses han pasado y la larga espera ha terminado,  por fin es el momento de tener entre tus brazos al nuevo integrante de la familia. Todos los planes y sueños están a nada de volverse realidad, y es que un ultrasonido 3D puede darnos una idea de cómo es nuestro bebé, pero jamás se compara con la emoción de tenerlo de frente y ver por primera vez sus ojos y su sonrisa.

Éste es sin duda el momento más importante en la vida de una pareja: los cuidados y los sacrificios dieron resultado, todo está listo para recibirlo, comienzan las contracciones y sabes que es momento de correr al hospital, no hay tiempo que perder. Seguramente durante tu embarazo seguiste una serie de consultas para la revisión de la salud de tu bebé y la tuya, consultas en las que valoraron tu estado e indicaron qué tipo de parto podrías tener. Ahora que si tú eres de las candidatas a un parto natural, esta información te interesará.

El parto natural, también conocido como eutócico, se caracteriza por no tener la necesidad de recurrir a algún medicamento o ayuda como la de los fórceps. Es común que muchas mujeres al ser diagnosticadas con un embarazo de bajo riesgo decidan que su bebé nazca  bajo tal método, para evitar así las posibles complicaciones que los medicamentos y anestesia puedan acarrear al bebé y a ella misma.

En ocasiones, los analgésicos pueden traer problemas a la labor de parto, como una baja presión,  anomalías en el ritmo del trabajo de parto y falta de control acompañada de confusión y náuseas. Pero, ¿a qué nos referimos con esto? En pocas palabras, el método de parto natural consiste en dejar actuar a la naturaleza durante el proceso de nacimiento, claro que hay técnicas y posiciones que pueden ayudarte a hacerlo más llevadero, ya que con este método tú conduces el proceso de nacimiento.

El parto natural tiene la característica de poder ser realizado en donde la futura madre crea conveniente, quizás opte por una clínica como la de GyO, Ginecología y Obstetricia, en donde se sienta más segura y en completa privacidad para  realizar las técnicas de ayuda al momento en que el bebé nazca, como en su propia casa. A este espacio se le conoce como el entorno de la maternidad. Aunque es importante recalcar que por ningún motivo debe practicarse sin supervisión de un profesional: la seguridad es primordial y el monitoreo constante puede salvar tu vida y la de tu bebé durante el nacimiento.

Además, el monitoreo del bebé y la madre debe ser constante. Si se ha decidido hacerlo fuera de un hospital es importante que se lleve un dispositivo ecográfico portátil para detectar complicaciones a tiempo y actuar de la manera debida en caso de que surja algún problema.

Es necesario que quien asista a la madre en el momento del parto sea un médico especializado en ginecología. Se sabe que el apoyo de una partera calificada y con experiencia puede hacer más corto el proceso del nacimiento, generando una mejor sensación y positivismo al terminar el trabajo de parto. Insistimos en que la mejor opción es realizar esta técnica dentro de un hospital, donde se cuenta con la ventaja de tener a la mano todo el equipo humano y tecnológico necesario en caso de presentarse una emergencia.

Actualmente se ha regresado a la técnica del parto natural como una buena opción en embarazos de bajo riesgo. Los hospitales que operan de este modo cuentan con salas especializadas en donde podrás sentirte en un ambiente más cómodo y familiar para que puedas llevar a cabo esta técnica, además de que algunas clínicas cuentan con atención especializada en este método natural.

Ahora bien, si has elegido tal método para recibir a tu bebé, debes saber que hay maneras de lidiar con el dolor, pues no podrás acceder a medicamentos ni ayuda de aparatos dilatadores que te faciliten la labor de parto. Hay dos métodos que se practican comúnmente por su efectividad al momento del nacimiento, que son la técnica Lamaze y el método Bradley. El método de Lamaze adopta una postura natural sobre el parto, enseña que es un proceso saludable y el más natural dejando a las mujeres decidir sobre la opción  pues nadie conoce su cuerpo más que ellas.

El método Bradley tiene la característica de ser un proceso asistido por tu esposo, en el que es muy importante la participación activa de la pareja durante el parto, y tiene el objetivo de evitar el uso de medicamentos, a menos que el dolor y las complicaciones los hagan indispensables. Este método no se aplica sólo para el momento del nacimiento, sino que es un estilo de vida desde el momento en que comienza el embarazo, aboga por el ejercicio y una buena nutrición, trabaja con técnicas de relajación y respiración que ayudarán a llegar en mejor estado al momento de dar a luz.

Otras técnicas que puedes emplear durante el parto natural son las siguientes:

  • Práctica de yoga
  • Meditación
  • Caminatas
  • Masajes
  • Cambio de posición, como caminar de un lado a otro
  • Darse duchas calientes
  • Baños en tina o jacuzzi
  • Visualizaciones acompañadas de música relajante

Es importante que si tu parto es diagnosticado como de riesgo, hagas este método en un hospital en donde puedan atenderte si alguna complicación grave se presenta. En GyO sabemos que tu salud y la de tu bebé no deben ponerse en riesgo. Para nosotros la vida es lo más importante, por lo que te atenderemos para que tu parto se dé bajo las medidas de salud más estrictas y el cuidado más profesional.

Además tenemos las mejores instalaciones adaptadas a cualquier tipo de parto, así que si has decidido llevar a cabo un parto natural, no dudes en acercarte a nosotros, nuestro equipo de ginecólogos y enfermeras está altamente capacitado para ayudarte a dar a luz de manera segura y humana.

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