Los beneficios del parto natural

El parto normal o natural es la forma más orgánica de producir vida, en la que poca o prácticamente ninguna tecnología tiene intervención. El parto natural es el proceso de alumbramiento a través del que la mayoría de nuestros ancestros llegaron al mundo; y, si bien se han hecho avances médicos en muchas áreas, nacer naturalmente sigue siendo lo más recomendado.

En este sentido, en países desarrollados como Suiza, se han hecho muchas investigaciones acerca de todos los beneficios que existen relacionados al parto sin intervenciones quirúrgicas, como pueden ser las cesáreas; incluso existe la carrera especializada de partera como un oficio reconocido en los hospitales. En esta entrada de nuestro blog, te hablaremos de los múltiples beneficios que el parto normal tiene para el bebé y para la madre.

Para empezar, el parto natural tiene muchos menores riesgos para la madre, sobre todo por deberse a ser un proceso orgánico, que el cuerpo naturalmente desarrolla. Durante el parto vaginal, el cuerpo segrega una serie de hormonas de forma espontánea que dan señales a todo el organismo para que se prepare para iniciar el proceso de la expulsión del bebé. Lo primero que comienza a suceder es que el cuello del útero se dilata, abriendo paso para que el bebé pueda salir por el canal vaginal. En algunos casos puede ser conveniente aplicar oxitocina, que provoca contracciones para ayudar a la expulsión del bebé.

Generalmente, durante todo el trabajo de parto, la presión arterial es más estable que en las intervenciones quirúrgicas, lo cual es un gran beneficio para la madre y quita varios factores de riesgo del panorama. Debido a que el parto vaginal es algo para lo que el cuerpo está condicionado, los riesgos de la pérdida de sangre y de infección posparto en el útero y la misma endometritis son mucho menores que con la intervención quirúrgica en la cesárea. También, el riesgo de que la madre desarrolle infecciones urinarias o daño a los riñones es muchísimo menor.

En el parto vía vaginal, el aporte de oxígeno a la placenta es mucho mejor que en la cesárea, y ayuda a que el bebé tenga una mejor respiración y un mejor proceso de oxigenación en general, desde que comienza la labor de parto hasta la expulsión. El bebé nace más alerta cuando se trata de un parto normal, pues genera hormonas, como la adrenalina, ya que ha realizado un esfuerzo para nacer y ha tenido la experiencia de pasar por el canal vaginal; así que esto lo mantendrá más alerta en sus primeras horas de vida y no en un estado de aletargamiento.

Precisamente, el pasar por el canal del parto, es algo sumamente benéfico para la salud del bebé, pues este se impregna de todas las bacterias de su madre y éstas le ayudan a fortalecer su sistema inmunológico. Incluso, algunos estudios indican que los infantes nacidos de manera natural tienen una menor probabilidad de riesgo en desarrollar ciertas enfermedades como asma y diabetes.

Otro beneficio que es importante mencionar, sobre todo en un mundo movido tanto por los intereses económicos, es que el costo del parto vaginal es mucho menor que el de una intervención quirúrgica; de hecho, este aspecto puede influir enormemente en la decisión del doctor por llevar a cabo una cesárea.

Por otro lado, últimamente, los aspectos psicológicos del parto normal han sido más profundamente estudiados, sobre todo por la gran cantidad de cesáreas que se llevan a cabo en el mundo. Es importante tanto para la madre como para el bebé que dicho proceso de esfuerzo, empeño, dolor y lucha sea vivido, pues produce un factor de salud para ambos. El contacto que la madre tiene con su hijo es mucho mayor, lo que genera un vínculo afectivo durante todo el proceso. En el parto natural, una vez que el bebé ha nacido, éste puede estar inmediatamente después con sus padres, lo que favorece la producción de leche, y permite que el vínculo entre progenitores e hijo se fortalezca.

Asimismo, en el parto normal la madre mantiene un mayor control durante el proceso y tiene un rol activo en el nacimiento de su hijo, por lo que su condición emocional es mucho más favorable que en el nacimiento asistido, en el que hay una mayor intervención médica. Además, la recuperación posparto es bastante más rápida y menos dolorosa que la de la cesárea, lo que permite a la madre estar más enfocada en estar con su hijo y no tener que estar preocupada por su propia recuperación. Incluso se ve afectada al cargar al bebé, ya que las puntadas pueden abrirse si lo carga estando de pie.

Como mencionábamos, Suiza es uno de los países que más ha propiciado el parto natural por todos los beneficios de salud y psicológicos que tiene tanto en la madre como en el bebé. Incluso, estudios de este país, han afirmado que la gran mayoría de veces no es necesaria una cesárea, incluso cuando ya se llevan varias horas de labor de parto. Suiza admite el procedimiento de la cesárea como una intervención extraordinaria, pues cuenta con muchos adelantos en cuanto al proceso del parto vaginal y lo promueve ampliamente.

En México el caso es distinto y muchas veces se programa la intervención quirúrgica por motivos económicos y de comodidad, pues la cesárea puede ser programada, mientras que el parto natural es algo que sucede espontáneamente y sobre el cual no se tiene control alguno. Te invitamos a que te informes y promuevas el conocimiento de todos estos beneficios, pues tendrán un importante papel en el desarrollo de tu bebé a lo largo de su vida.

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