Surgimiento del parto por cesárea

La cesárea es una intervención quirúrgica eficaz para proteger la vida de la madre y la del feto en circunstancias complicadas durante el embarazo, o por decisión de la madre que busca comodidad y practicidad. Para llevar a cabo esta intervención, es necesario atender las consideraciones de un médico obstetra que determine los riesgos por parto normal, las características fisiológicas de la mujer que pongan en riesgo la vida de la madre o del feto o que éste se encuentre una postura inconveniente.

parto por cesarea

El término cesárea se refiere al verbo latino caedere que quiere decir “cortar”. Este término se utilizó en la Roma Imperial para nombrar a los recién nacidos por esta vía, como cesons o caesares.  El origen del nombre ha sido una discusión, pero al menos sabemos que el término se usó en el libro de Historia Natural, de Gayo Plinio, conocido como Plinio el Viejo, que describe el nacimiento de Julio César por caesus.

La práctica del  parto por cesárea, o al menos el uso del término, data de la antigüedad. Según las leyendas y tradiciones de diferentes civilizaciones, esta práctica era aconsejable para extraer el feto del vientre de la mujer al término del embarazo, por riesgo de la pérdida de vida de la madre o para evitar complicaciones del feto.

La mitología griega también menciona que Asclepios, el dios de medicina y la curación, nació por esta vía y que Apolo seccionó el vientre de Coronis para que él naciera. En la época de la prehistoria la intervención quirúrgica también era una práctica de la medicina, como lo menciona el papiro egipcio Nahúm que describe el proceso que realizaban las mujeres cirujanas.

Durante el Imperio Romano (año 700 a.C.) es cuando surgen los primeros pasos hacia la intervención quirúrgica actual. Fue necesario encontrar soluciones al alivio del dolor durante la intervención, así como la prevención y tratamiento de las infecciones. El progreso de la práctica de la cesárea nos dirige a James Young Simpson, quien introdujo el uso del cloroformo y a Louis Pasteur quien demostró la existencia de bacterias, por esto Robert Koch y Joseph Lister introdujeron el tratamiento aséptico en la operación. Esto define, en parte, la cirugía moderna, ya que es imprescindible la esterilización e higiene de los materiales y el área de intervención.

Es así como el parto por cesárea se diseñó para extraer al feto del vientre de la mujer que presenta complicaciones para un parto natural. Estos procesos son demandantes, ya que el trabajo obstétrico quirúrgico requiere de insumos y el mayor número de especialistas presentes para llevar a cabo la intervención con seguridad.

El nacimiento por cesárea es el procedimiento más realizado en pacientes de todo el mundo. En países como China, Estados Unidos o México, el nacimiento por cesárea representa entre el 40% y 50% de los nacimientos en total. Por otro lado, en Brasil, los nacimientos por cesárea alcanzan hasta el 77%, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El incremento de las solicitudes de parto por cesárea se debe a los cambios de las características de la mujer embarazada y la relación con la práctica obstétrica, esto por la edad y por el número de hijos deseados. También la edad gestacional aumenta la probabilidad de tener un intervención, esto es en las mujeres con un embarazo menor a las 38 semanas o mayor a las 40. Otro factor se refiere a los indicadores socioeconómicos; las mujeres de nivel medio y alto tienen mayor preferencia por el parto quirúrgico.

También un factor emocional en las mujeres determina la programación de una intervención para el nacimiento del bebé, se trata del miedo al dolor del parto natural. Pero la determinación del ginecobstetra para practicar una cesárea, es un dilema, ya que debe tomar en cuenta diversos factores que implican la reducción de sufrimiento por el diagnóstico que ponga en riesgo la salud y vida de  la madre y el feto.

La decisión de realizar un parto por cesárea no es una tarea sencilla, esto depende de los factores biológicos de la madre y del diagnóstico. La operación es útil cuando existen las condiciones clínicas correctas y justificadas para la intervención de un caso que lo requiera. En este proceso intervine la información que proporciona el ginecólogo del comportamiento de dilatación, que es variable, puede durar tan solo dos horas o puede prologarse hasta más de ocho horas.

La intervención quirúrgica, puede ser programada, no programada o de urgencia. En la actualidad existen diferentes técnicas para realizar la cesárea y cada una tiene sus particularidades, como la histerotomía, laparotomía, histerorrafía o Misgav-Ladach.  La definición de éste último se debe al hospital donde se practicó por primera vez, esto en el Hospital Misgav Ladach, en Jerusalén.

En la cesárea moderna intervienen dos ginecólogos, una enfermera y el uso del instrumental diseñado científicamente con el fin de facilitar la maniobra, como tijeras, bisturí, pinzas de disección, instrumental de separación, sutura y aspiración.

Si bien, la práctica del parto por cesárea implica un mayor gasto económico y material quirúrgico que un parto normal, no deja de ser una opción cómoda y práctica, por lo que la ética del médico implica la decisión o recomendación de un parto quirúrgico. Para esta situación, la pareja que espera el nacimiento de su bebé, debe recibir toda la información sobre  las posibles técnicas de nacimiento, así como los riesgos y posibles complicaciones.

La relación del médico con la mujer embarazada es la mejor vía de comunicación para tomar una decisión correcta. En Ginecología y Obstetricia reconocemos este valor, ya que somos especialistas en cuidar y proteger  a la mujer.